En los días festivos siempre se nos pasa por la mente, que podemos comer sin que nos pasemos y  podamos disfrutar de una cena agradable con nuestra familia, y no pensar que al día siguiente voy hacer doble carrera continua para mantenerme en el peso que tengo en la actualidad. Por ello, os aconsejo 10 trucos para controlar tu dieta en los días de fiesta. ¡Toma nota!

  1. Evita pasar hambre antes de la comida especial, la mayoría de las personas piensan que no tienen que comer, en incluso, saltarse alguna comida, para tener más hueco en esa comida suculenta que nos van a preparar. Pasamos hambre horas antes de esa comida y comeremos sin control e incluso antes de la comida festiva, pues llegar con el estómago vacío y un cerebro hambriento al evento puede resultar en una ingesta sin control y de muy mala calidad.
  2. Come sano y ligero los días previos al momento festivo, como forma de compensar la mala calidad nutricional y el exceso de calorías que pudiera representar la comida especial. No aumentes el volumen de kilómetros para compensar la comida especial porque el objetivo es la calidad nutricional y no el total calórico.
  3. Entrena con regularidad, pues el ejercicio habitual nos ayuda a mantener el autocontrol, eleva el autoestima y puede favorecer el funcionamiento equilibrado de hormonas que influyen sobre los niveles de hambre y saciedad, además nos mantendrá equilibrado los niveles de insulina encargados de eliminar los azúcares en nuestro organismo.
  4. Cuida tu descanso, intentando dormir adecuadamente tanto en calidad como en cantidad cada noche, ya que un sueño alterado puede también alterar las hormonas que regulan nuestra ingesta alimentaria, incentivándonos a comer más y de peor calidad. Si duermes menos, no funcionarán bien las hormonas encargadas de regular nuestro metabolismo encargado de quemar las calorías que ingerimos.
  5. Si presentamos los alimentos en platos que y además que no sean demasiado grandes, serán perfectos para controlar la ingesta de calorías aproximadamente que vamos a tomar. De esta manera, no estamos comiendo de forma discriminada y sin control de lo que consumimos. Estudio publicado en Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics.
  6. Escucha a tu cuerpo y pregúntate, ¿realmente tengo hambre? pues muchas veces simplemente tenemos ansiedad o deseos de comer, que no es lo mismo que la necesidad fisiológica de ingerir alimentos. Si se trata de “deseos de comer” y no de hambre, escogeremos un alimento placentero, una pequeña ración y la disfrutaremos pero no seguiremos comiendo, mientras que si se trata de hambre lo ideal es buscar platos que favorecen la saciedad y contienen buenos nutrientes.
  7. Bebe agua antes de comer, pues así reducimos la posibilidad de comer más por tener sed y también, calmamos la ansiedad y nos saciamos parcialmente con alimentos que no están colmados de calorías. Si es posible, podemos beber agua 30 minutos antes de iniciar la ingesta o escoger ensalada o platos ricos en fibra, que permiten reducir el índice glucémico de la comida total, evitar picos de glucosa e insulina y así, ayudarnos a controlar el hambre a lo largo de ella.
  8. Escoge platos, vasos y utensilios de menor tamaño que visualmente nos ayudan a saciarnos y controlar las porciones ingeridas al favorecer la reducción de la ingesta calórica tal como han probado científicos estadounidenses.
  9. Comer despacio para favorecer el registro de lo ingerido y promover la saciedad. Reducir la velocidad a la que comemos favorece el control de la ingesta de alimentos según concluye una investigación publicada en Nature Reviews Endocrinology.
  10. Mastica mucho y elige alimentos que estimulen la masticación, pues se ha probado que los alimentos duros ayudan a reducir la ingesta de alimentos por promover la saciedad y reducir la velocidad de ingesta al estimular la masticación. Sino masticas mucho, los alimentos estarán más tiempo en el estómago, las digestiones serán más largas y los alimentos se oxidarán más tarde dentro de tu organismo. Provocarás desagradables consecuencias como, gases, retortijones, malas digestiones, etc…

Si a lo largo de tu comida especial notas que el cinturón te aprieta un poco más, es la señal de que te estás pasando de la raya.

Con estos 10 consejos podrás controlar tu dieta los días de fiesta y así, evitar indigestiones que te pasarán factura tanto en tu salud como en tu entrenamiento. Bebe, come, entrena y descansa con inteligencia para mejorar día a día en tus entrenamientos y alcanzar tus objetivos tanto a corto, medio y largo plazo.