Un aspecto muy interesante de la Anatomía, es que su simple estudio puede indicar la importancia de ciertos partes de nuestro cuerpo.

Por ejemplo, al estudiar los extensores de los dedos del pie. Nos damos cuenta que mientras el dedo gordo tiene un extensor propio, el resto de los dedos comparten todos el mismo ¿Podría ser entonces que el dedo gordo del pie requiere mayor capacidad de fuerza y control que el resto de los dedos?

 

No soy un experto en Anatomía, pero la hipótesis podría tener su lógica. Me explico:

Una de las funciones del dedo gordo del pie, es realizar el control de pronación del pie. Si funciona correctamente, la acción de este dedo podría evitar la pronación y sus consecuencias, entre otras que la rodilla pierda su alineamiento correcto y se produzca una sobretensión de los ligamentos internos de la rodilla. Si tenemos en cuenta, que correr, no es más que una sucesión de apoyos monopodales, este defecto de control podría provocar sobrecargas a nivel de esta zona de la rodilla.

¿Cómo podemos saber si nuestro dedo gordo funciona correctamente?

Una forma sencilla podría ser.

Colócate en apoyo monopodal bien recto, realiza una flexión de rodilla hasta un ángulo de 60º, si al mismo tiempo grabas el pie y este se mete hacia dentro es que estas pronando.

 

Otros posibles síntomas de un mal funcionamiento del dedo gordo es observar el desgaste de la parte superior del Upper de las zapatillas . Si se rompe o desgasta sobre las uñas del dedo gordo, esto podría indicar que falta fuerza y que el dedo del pie no apoya como debería.

Por último si eres de los que se te ponen las uñas negras o pierdes las uñas por el roce de la uña con el upper de las zapatillas, podría ser un indicativo de este problema.

Que hacer…

Fortalecer la musculatura del pie a través de ejercicios como el Short Foot, utilizar zapatillas que no tengan la parte de los dedos elevada, y trabajar la propiocepción descalzo te pueden ayudar a mejorar este problema.