Después de una temporada dura con sus altibajos, la mayoría de los corredores se preguntan si  descansan totalmente en el mes de agosto o siguen entrenando. Son muchos los que piensan que si no entrenan, perderán todo el trabajo que han acumulado durante todo el año y siguen entrenando. Por otra parte hay otros corredores que piensan que hay que descansar totalmente para rendir más en la próxima temporada.

Un ejemplo del primer caso sería, Ron Hill, el maratoniano olímpico británico, no dejó de entrenar durante 19.032 días consecutivos. Esto incluye entrenar al día siguiente de haberse fracturado el esternón en un accidente de tráfico. Por tanto Ron no se tomó en serio lo del descanso total al final de su temporada de competición, lo cambió por otro tipo de entrenamiento que no involucrara a la carrera.

Entonces qué hacemos, ¿descansamos totalmente o seguimos entrenando?

Es una cuestión personal y depende de la acumulación de carga de cada uno y de cómo ha respondido a los entrenamientos y a las competiciones a lo largo de la temporada, además de otros aspectos personales.

Desde mi opinión, hay que seguir activo pero cambiando la modalidad deportiva, el volumen y la intensidad del entrenamiento. Es un mes perfecto para practicar otro tipo de actividades para fortalecer otros músculos que no están involucrados en la carrera.

Algunos de los ejemplos de actividades que podéis hacer son:

Caminar: Una caminata suave siempre nos va a venir bien por muy cansados que estemos, pues estimulará un poco la circulación de todo el cuerpo Entre 30 y 60 minutos no estaría mal, e incluso puede ser más tiempo si el ritmo es de paseo.

 

Aquarunning:  Trotar un poco por el agua va a ser uno de los descansos estrella de los corredores. Una sesión 10-30 minutos tres veces a la semana, sería lo idóneo para acelerar nuestra recuperación para septiembre

 

Paseo en bicicleta: Dar una vuelta en bicicleta a un ritmo moderado permitirá aumentar la circulación de las piernas sin sobrecargarlas a nivel de estructuras. Se trata de dar un paseo por un terreno llano y sin esforzarnos demasiado. Con 20-40 minutos, tres veces a la semana sería suficiente.

 

Partidos amistosos: Jugar a deportes de enfrentamiento individual o colectivo que no impliquen un esfuerzo físico excesivo también pueden ayudarnos en nuestra recuperación activa. Así jugar suavemente al padel, al tenis de mesa o al voleibol sería una excelente manera de desconectar del running y pasar un rato agradable con los amigos.

 

Yoga, Pilates o Tai-chi: Realizar una sesión de cualquiera de estas modalidades será una excelente forma de recuperación tanto física como mental. Si no tenemos la posibilidad de acudir a una clase dirigida. Una buena sesión de estiramientos manteniendo una respiración controlada, lenta y profunda nos hará un efecto similar.

 

Natación: Es el deporte que más practico en agosto y además uno de los más completos que existen. Con 30 minutos tres veces a la semana tienes de sobra para mantener tu capacidad aeróbica y un buen tono muscular.

El objetivo está en pasártelo bien haciendo una actividad que no puedes hacer a lo largo del año pero con menor volumen e intensidad de la habitual.

Este es el gran secreto de los grandes deportistas, tener una vida activa siempre que te encuentres bien tanto física como psíquicamente. De esta forma estarás mejor preparado para afrontar la siguiente temporada.