Se llama bebidas isotónicasbebidas rehidratantes o bebidas deportivas a las bebidas con gran capacidad de rehidratación. Incluyen en su composición bajas dosis de sodio, normalmente en forma de cloruro de sodio o bicarbonato sódico, azúcar o glucosa y, habitualmente, potasio y otros minerales. Estos componentes ayudan a la absorción del agua, que es vital para el buen funcionamiento del cuerpo humano y del ser vivo. No hay que confundirlas con las bebidas energizantes, ni con las bebidas estimulantes, ya que no contienen sustancias estimulantes. Son bebidas que reponen las sustancias perdidas durante la actividad física.

Debido a la gran variedad de bebidas isotónicas que existen, es normal que no siempre tengamos claro cuál escoger ya que, dependiendo del tipo de bebida, se pueden encontrar diferentes tipos de composición, aromas, colorantes, etc.

Si la bebida tiene más del 10% de azúcares, retrasaría el vaciamiento gástrico lo que acarrearía diarrea y otras molestias gastrointestinales, pero si el porcentaje de azúcares es menor del 5%, tendría poco valor energético.

Por otro lado, el consumo de una determinada bebida isotónica puede venir establecido por el tipo de esfuerzo que se vaya a realizar. Por ejemplo, en deportes de larga duración se recomiendan bebidas que combinen carbohidratos complejos (maltodextrinas) con otros simples como la glucosa o la fructosa, mientras que en esfuerzos de corta duración se recomiendan bebidas que lleven, principalmente, glucosa. De cualquier modo, disponer de una bebida isotónica durante el ejercicio te asegura un aporte rápido de nutrientes para que nunca disminuyas los niveles de electrolitos y para evitar cualquier fallo muscular.

Las bebidas isotónicas evitan la deshidratación, mantienen un equilibriuo de líquidos, proporcionan energías, ayudan a mantener estables los niveles de glucosa en sangre, aceleran la asimilación del agua y reducen la degradación de las reservas de glucógeno.

Aquí tenéis tres recetas que podéis utilizar:

RECETA Nº1

  • 1 litro de agua.
  • 450 mg de bicarbonato sódico.
  • 450 mg de sal.
  • 2 cucharadas de azúcar.
  • El zumo de dos pomelos.

RECETA Nº2

  • 1 litro de agua.
  • 50 gramos de azúcar.
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
  • 1 cucharadita de sal.
  • El zumo de dos naranjas.

RECETA Nº3

  • 1 litro de agua.
  • 2 cucharadas de miel.
  • 1 cucharada de sal marina.
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio.
  • El zumo de 1 o 2 limones.

Recordar mezclar muy bien los componentes de la receta en la licuadora o con la batidora.