Los 10 mandamientos del running, son aquellas piezas del puzzle que te van a servir a lo largo de todo tu proceso de entrenamiento y competición. Si eres capaz de seguir entrenando equilibradamente, mantener una perspectiva positiva y establecer objetivos razonables y alcanzables, coseguirás tus metas. Vayamos por partes y descubriendo cada uno de ellos.

1. LA CARRERA SE TIENE QUE ADAPTAR A TI Y NO AL CONTRARIO.

Cada corredor posee puntos fuertes y débiles singulares. Unos poseen una composición muscular idónea, con una elevada proporción de fibras de resistencia, de contracción lenta, que tienden a producir una alta potencia aeróbica (VO2 máx elevado). Por otro lado, un corredor que no tenga un VO2 máx particularmente alto puede tener una economía de carrera extraordinaria, debido a una mecánica ideal. Por tanto, la carrera se tiene que adaptar a tus condiciones específicas de entrenamiento y entrenar aquellos puntos débiles que tienes. Pero cuando se aproximen competiciones importantes, el énfasis principal debe ser aprovechar los puntos fuertes.

Ejemplo: Un corredor que se sienta débil en el área de la velocidad pero excelente en resistencia, debe pasar los inicios e incluso la media temporada, trabajando en mejorar la velocidad; pero, en las últimas semanas de entrenamiento antes de una competición importante, hay que poner más énfasis en la resistencia para aprovecharse de lo que mejor funciona para este corredor.

 

2. SIEMPRE POSITIVO, NUNCA NEGATIVO.

Nunca te quejes o pongas excusas baratas para no entrenar o justificar un mal entrenamiento. Si no has podido entrenar en los tiempos que tenías planificado, busca algo que hayas realizado bien, como la técnica de carrera antes de empezar el rodaje.

 

3. ACEPTA LOS DÍAS DE ALTIBAJOS EN TU ENTRENAMIENTO.

Incluso los plusmarquistas y los campeones olímpicos tienen, de vez en cuando, algún día libre de carrera. Normalmente, cuanto más larga es la distancia de la prueba, menos ganas hay de hacerla sin sentirse bien.

Ejemplo: se necesitará más tiempo para recuperarse de un maratón en el que a uno le parece que ha corrido mal que recuperarse de un 5000 m. Sin duda, recomendaría incluso abandonar una competición cuando el corredor no se siente bien, en vez de pasar apuros durante toda la carrera sabiendo que habrá que dejar cierto tiempo antes de poder correr bien de nuevo. Además estamos evitando una posible lesión.

 

4. SER FLEXIBLE EN EL  ENTRENAMIENTO PARA DEJAR ESPACIO A LO INESPERADO.

Cambiar días entre sí para acomodarse al tiempo atmosférico, por ejemplo. Si se tiene un entrenamiento programado para el lunes y el pronóstico para ese día es lluvia intensa, mientras que la predicción para el martes es mucho mejor, se debe posponer la sesión de uno a otro día.

 

5. ESTABLECER OBJETIVOS INTERMEDIOS.

Estos objetivos preparan el terreno para metas a largo plazo. Es importante tener estas últimas, pero pueden tardarse años en conseguir, por lo que es crucial disponer de algunos objetivos menores y más fáciles de alcanzar a lo largo del camino.

 

6. EL ENTRENAMIENTO DEBE SER GRATIFICANTE.

No siempre es divertido, pero siempre debe ser gratificante. A veces un entrenamiento en particular puede no parecer tan maravilloso; pero, si se comprende el propósito de cada sesión, es más probable que se entienda que se están haciendo progresos, algo ciertamente reconfortable.

 

7. COMER Y DORMIR BIEN.

El descanso y la buena alimentación, son partes del entrenamiento y forman parte de él. Sino comes y duermes bien, tus entrenamientos no serán buenos.

 

8. NO ENTRENAR CUANDO SE ESTÁ ENFERMO O LESIONADO.

A menudo se suele entrenar con algunas molestias o cuando se está enfermo. Mejor tómate unos cuantos días de descanso y ya sabes que si persisten las molestias pasadas 48 o 72 horas, significa que esas pequeñas molestias, probablemente se han covertido en una lesión.

 

9. SI UNA CARRERA O PRUEBA NOS SALE BIEN, NO ES NUNCA POR CASUALIDAD.

A veces, una carrera no nos sale bien por mala suerte; pero, si haces una prueba excelente, es porque eres capaz de hacerlo. Quiere decir que los entrenamientos que hiciste, han dado su recompensa.

 

10. SI MEJORAS TU CALIDAD DE MOVIMIENTO, MEJORAS TU RENDIMIENTO EN COMPETICIÓN.

Si eres capaz de tener una buena postura corriendo, transmitir fuerzas verticales y horizontales, controlar las rotaciones del tronco, crear un buen stiffness, controlar tu respiración y tu cuerpo en los diferentes planos y ejes,  aplicar unos buenos timing y desarrollar una buena flexo-extensión del tren inferior, estás en el camino correcto para no lesionarte y mejorar exponencialmente en tu carrera.