Muchos piensan que la mejor manera de entrenar una maratón es realizar una gran cantidad de kilómetros, ha ritmos medios o bajos. Sin embargo, este tipo de entrenamiento, deja de lado el desarrollo de uno de los componentes fundamentales en cualquier tipo de deporte, que es la fuerza específica o la fuerza asociada al gesto deportivo. En el caso de la Maratón la fuerza máxima impulsiva.

 

El año pasado ya realizamos alguna conferencia sobre la importancia de la economía de carrera (https://www.youtube.com/watch?v=H7Bp8OMD4n8), en ese momento ya recalcábamos la importancia de el entrenamiento de la fuerza a través de ejercicios de sobrecarga, pliometría y HIIT.

 

Sin embargo, no hablamos de herramientas específicas para valorar y sobre todo cuantificar las mejoras producidas en la fuerza a través de estos tipos de entrenamiento.

 

Sabemos que un maratoniano en condiciones normales tiene una pérdida significativa de fuerza a partir del kilómetro 30 de la carrera. Esto se ha comprobado en el aumento del tiempo de contacto y/o la disminución de la amplitud de zancada. Actualmente, es posible estudiar estos parámetros a través de relojes GPS que tengan sistemas de métrica de carrera (ciertos dispositivos GARMIN, dispositivos EMC2, …). Teniendo en cuenta que la velocidad de un corredor es igual a la frecuencia de pasos (C) por la amplitud de la zancada(A). Entendemos perfectamente que la variación de cualquiera de los dos factores va a afectar la velocidad del corredor. El descenso de la fuerza impulsiva afectaría a ambos aspectos y por tanto a la velocidad del corredor.

 

 

V = C x A.

 

Sabido esto, considero interesante como entrenador saber cual es el estado de la fuerza impulsiva del corredor y sobre todo como la fatiga afecta a  dicha fuerza. Para ello, os propongo esta  herramienta. A través de ella obtenemos una curva de Fuerza-Fatiga, donde podemos observar como la fatiga produce una perdida de la fuerza impulsiva y por ello una disminución de la velocidad máxima en 30 metros.

Captura-de-pantalla-2016-01-30-a-las-22.44.55

Para realizar dicha curva, comparamos la velocidad máxima en 30 M con la velocidad máxima del corredor en 30 m con lastres del (1, 2, 3, 4, 5 ,6 ,7 , 8, 9, 10% de su peso corporal). A partir de aquí, sabemos que la pérdida de velocidad de modo significativo no debería producirse antes del …% ( escríbeme un correo y te lo digo entrenamehoy@gmail.com). Podemos utilizar este test a lo largo de la temporada para ver como ha evolucionado la fuerza impulsiva del corredor y sobre todo si el entrenamiento ha contribuido en la mejora de las pérdidas de fuerza.

 

Te sigo invitando a que pases un día a entrenar con nosotros y con nuestro grupo. Recordad martes a las 20h en Parque de Maria Luisa o Pistas polideportivas San Pablo. Para más información dadme un toque.

 

¡¡¡Buen Fin de Semana!!!

 

                                                                      Agustín Márquez Antúnez.

                                                                                            

                                                                                  Entrenamehoy.com