Muchas veces nos dicen que correr es muy fácil y que cualquiera puede hacerlo. Puede ser, pero ¿Es tan fácil correr bien?

Y cuando digo bien, digo bien a nivel técnico y biomecánico.

Por poner un ejemplo voy a realizar una pequeña explicación anatómica.

Estoy cansado de ver a muchos corredores que en la fase de impulso de la carrera no extienden completamente la pierna, corren con zancadas cortas y con una amplitud muy pequeña de zancada. Indudablemente esto hace que la velocidad de carrera sea baja (normalmente). Recordad que la velocidad de carrera es Frecuencia de Zancada x Amplitud.

Pensando y reflexionando sobre las implicaciones de este tipo de biomecánica puede producir, recurrí a la anatomía, encontrando una posible hipótesis que paso a exponer a continuación:

En la extensión del pie, y  rodilla intervienes cuádriceps e isquios de manera sinérgica y modulada (equilibrio de fuerzas) para la rodilla. Pero también  Gemelos y soleos.

Lo interesante ,es que muchos no tienen en cuenta que el gemelo al ser biarticular solo produce su máxima potencia extensiva (RFDmax), en extensión completa de rodilla. Si la rodilla está flexionada, solo el soleo realiza la extensión del pie, ya que el soleo es monoarticular.

Esto significa dos cosas cuando un corredor no extiende completamente la pierna en la fase impulsiva:

1.- El soleo tiene que realizar solo la extensión del pie, con lo cual se producirán sobrecargas, que podrían producir molestias, contracturas y roturas musculares en casos extremos.

2.- Que el corredor pierde la posibilidad de aplicar la RFD max posible del conjunto del Triceps Sural (Gemelos+Soleos). Perdiendo la posibilidad de ganar unos centímetros de amplitud de zancada y velocidad en la carrera.

 

Consecuencia, no me canso de repetir a mis deportistas “ALEJATE DEL SUELO” para que ellos extiendan las rodillas.